Mejor “hecho” que “perfecto”.

En el mundo online el movimiento y la velocidad son las constantes.

La perfección no cabe en esta dinámica, más bien su toxicidad nos convierte en insatisfechos crónicos y procrastinadores profesionales.

Siempre habrá algo que mejorar y que atrase tu proyecto. La perfección puede ser la excusa perfecta para no lanzar tu proyecto.

Implementar, aprender, implementar, aprender y volver a implementar.

La práctica es lo que te puede ayudar a mejorar en tu proyecto.

Nadie nace aprendido.

Se deber poner en práctica lo que se aprende y no esperar a que sea perfecto.

Piensa en un deportista profesional o en un artista consolidado. Son muchos los años de trabajo y práctica que hay detrás de sus logros. No fue que aparecieron por generación expontánea con super poderes. El mundo online es un poco diferente al mundo de Marvel, aunque no lo creas.

No puedes esperar a que tu negocio en línea sea exitoso de la noche a la mañana, puede que haya mucho que aprender y mejorar.

La perfección es nociva, porque no te deja avanzar. Además, puede ser algo muy subjetivo, puede que lo que te parezca perfecto a tus clientes no les parezca así.

Por donde lo veas, la perfección no ayuda en nada. Es mejor lanzar un proyecto donde “bien es suficiente” que buscar siempre un proyecto perfecto que nunca se lance.

Otro problema de la obsesión con la perfección es el eterno insatisfecho. Siempre andar buscando los errores en tu proyecto no te permitirá disfrutar de tus progresos y el camino recorrido, al final esto es lo que cuenta.

Si no disfrutas tus pequeños y grandes logros por estar obsesionado con la perfección, qué sentido tienen tu proyecto más que complacer a tu ego.

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